1. Ejerce el poder para ayudar al estudiante, y no se ampara en el poder de su saber para realizar la labor docente.
2. Analiza continuamente su proyecto de vida personal y profesional consciente de sus limitaciones, fortalezas, carencias, miedos, ideales, incertidumbres y sueños, de manera que aprenda de sí mismo y oriente el aprendizaje de estudiantes de la misma forma.
2. Analiza continuamente su proyecto de vida personal y profesional consciente de sus limitaciones, fortalezas, carencias, miedos, ideales, incertidumbres y sueños, de manera que aprenda de sí mismo y oriente el aprendizaje de estudiantes de la misma forma.
3. Construye una práctica docente congruente con su posición ante el mundo. Si el docente investigador es inquisitivo y comprometido con sus estudiantes y la sociedad, formará docentes en esa línea.
4. Elabora el discurso educativo todos los días, al observar e indagar la realidad y destierra el discurso vago y superficial.
5. Abre caminos, no receta fórmulas, ello implica aventura, riesgo, incertidumbre, ilusiones y desilusiones, aciertos y desaciertos, como la vida misma.
6. Entrega sus propios ojos, sus vivencias, sus conocimientos para que los estudiantes investiguen la realidad con ahínco y profundidad, en un afán de entenderla, sin condenarla, y así buscar las acciones pertinentes para mejorarla.
7. Construye valores en su continuo indagar en los escenarios educativos y sociales dónde se desenvuelven, no los recita o los proclama, los vive.
8. Apuesta a la afectividad hacia sus alumnos, los conoce, los ama, saca lo mejor de ellos, y no reduce su labor a la efectividad y eficacia del producto educativo. Es un filósofo de la educación y no un técnico de ella.
9. Lucha contra la rutina, el aburrimiento, el adormecimiento y pone la chispa de la vida al aprendizaje con su actitud inquisitiva y creadora.
10. Comparte con los miembros de la comunidad educativa sus construcciones científicas y sus vivencias, al publicarlas, discutirlas en foros, debates u otras actividades de esta naturaleza.
11. Forma conciencia crítica para el análisis de políticas, ideologías, paradigmas, enfoques, presentes o tácitos en el discurso y en la práctica.
12. Forma con otros docentes investigadores grupos de pensamiento, elabora tendencias educativas pertinentes a su contexto.
Docente Carlos Ramos Paternina
BIBLIOGRAFÍA
Campos, Natalia. (2003). El docente investigador: su génesis
teórica y sus rasgos. [Revista en línea], 002. Disponible: https://docs.google.com/document/preview?hgd=1&id=1oM_c_rXl33abflzi8LBjWSVTk5ws2ID8RM-xS_LSJGE&pli=1


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